Néstor Girolami: "Tengo contrato pero no tengo trabajo"

Dame un ratito que estoy mirando tenis", susurra Néstor Girolami por teléfono. El Bebu estaba viendo a su amigo Leo Mayer en el ATP 250 de Estocolmo. El cordobés de Isla Verde, que actualmente corre con el equipo Volvo de WTCC, vive en Gotemburgo, la segunda ciudad en importancia del país escandinavo (está a 470 kilómetros de Estocolmo). "Ya estoy", es el mensaje que recibe VyA Libre por Whatsapp un rato después. Girolami tuvo que irse antes de que el correntino terminara su partido porque ya era hora de tomar el tren que lo llevaría de vuelta a su casa.
El ex bicampeón de Súper TC 2000 viene de lograr su primera victoria en el Mundial de Turismo. La victoria fue extraña, porque la logró tras la suspensión por lluvia de la segunda carrera de la séptima fecha en Ningbo, China. Apenas tres vueltas detrás del auto de seguridad tuvo la competencia. Lo más importante del fin de semana asiático fue haber conseguido la pole position y volver a ser competitivo después de mucho tiempo. Mientras se prepara para subir al tren, el Bebu se prendió en la charla con VyA Libre, tocando varios temas.
-¿Cómo es vivir en Suecia?
-Es totalmente distinto a lo que te imagines. Es una cultura muy diferente, en un país muy ordenado y desarrollado. Lo peor es el clima, es muy duro. Apenas julio y agosto son meses lindos, durante el resto hace mucho frío. Y hay poca amplitud térmica, porque hace dos grados bajo cero de mínima y tenés 0 de máxima. Gotemburgo es una ciudad costera así que hay bastante viento.
-¿Y cómo son esos meses lindos?
-En los meses de calor hace 20 ó 22 de máxima. Pero acá, si está soleado y hace  diez grados, la gente ya anda de manga corta.
-¿Qué análisis hacés de tu año deportivo hasta acá?
-Recién en la carrera de China sentí en el auto el grip que había tenido en Marrakech. Algo pasó en Monza, porque apareció una vibración que se tardó mucho tiempo en solucionar. Recién en una prueba que realizamos antes de Ningbo se encontró. Era algo en la caja, diferencial o volante de embrague. Si bien ya no tengo chances de pelear por el título, que era el objetivo, por lo menos pude volver a ser competitivo y protagonista como fui en China haciendo la pole. Por eso ahora pienso en el futuro, que es terminar bien y seguir.
-Hablando del futuro, ¿qué te espera para el 2018 teniendo en cuenta que el WTCC está en crisis?
-Mirá, el WTCC no tiene nada confirmado todavía, no hay algo claro sobre el futuro de la categoría.
-¿No hay un plazo para la definición?
-Sí, había plazo. Primero iba a ser en julio, de ahí se pasó para agosto, después para septiembre y ahí a octubre. Y así estamos. El tema es que los equipos y pilotos tienen que cerrar ya los contratos. Supongo que en las próximas dos semanas se definirá. Mi plazo es Japón (el 29 de este mes), más no puedo esperar.
-¿Si la categoría sigue, Volvo qué haría?
-Creo que Volvo podría seguir, pero si no se va Honda. Porque no le sirve de anda correr contra nadie. Sé que hay una reunión pactada entre la categoría y Volvo. Algo tendrán que hacer.
-¿Honda se va?
-No sé nada sobre Honda. Sí sé que Volvo espera saber qué plan tiene la categoría.
-Pechito López hablaba también de la crisis que hay en varias categorías. ¿Vos qué análisis hacés?
-El automovilismo está viviendo una transformación hacia el auto eléctrico. Polestar, el equipo en el que estoy, presentó el primer auto eléctrico. En cuanto al WTCC, se hablaba de una unión entre el DTM, el WTCC y el Súper GT, pero ya hubo una presentación y el WTCC no estuvo. Y ya es tarde para hacer una unificación. El TC1, que es el que usamos en el Mundial, es un auto único. Así que a esta altura se puede pensar en una unión para el 2019, pero te queda un parche en el 2018. Yo tengo contrato por tres años más con Volvo, pero si la categoría deja de existir no se puede seguir. Todas las categorías están complicadas, salvo en Australia que están lejos y no tienen problemas. Creo que se siente más en Europa.
-¿Si el WTCC no existe más buscarías otra categoría en Europa o volverías a la Argentina?
-Mirá, yo vine a correr el campeonato del mundo a Europa. Ése era mi sueño. Por eso, si no estoy en el Mundial o en una categoría que me interese, vuelvo a la Argentina para correr en el mejor nivel allá. Está la chance del TCR, pero no me seduce, sí tal vez como programa complementario para seguir mostrándome en Europa.
-¿Tuviste charlas con equipos del Súper TC 2000? ¿Tenés algo con Peugeot?
-Sigo hablando con los equipos de la Argentina. De volver al Súper TC 2000 vería la mejor alternativa. Con Ulises Armellini y Peugeot tengo una gran relación y si debiera volver, la ventaja es que conozco a todos. Pero también hay que ver qué planes tiene Peugeot. Y, además, no puedo hablar con nadie seriamente porque yo tengo contrato con Volvo. Es decir, tengo contrato pero no tengo trabajo. Por eso estoy empujando para que me den una definición, porque ya es muy tarde. Si ellos deciden seguir estirando la definición, yo tengo que tomar una decisión y mi límite es ya. Y ojo que no estoy solo en esto, todos los pilotos de la categoría están en la misma situación. La salida de Citroën complicó todo y el WTCC quedó en crisis.
-¿Se puede decir que cumpliste tu sueño en el peor momento del WTCC?
-Ja. Sacando que no tuve suerte, lo mío era un plan a cuatro años. No tenía por qué desesperarme en el primero. Y ahora surgió esta incertidumbre. Pero bueno, lo positivo es saber que tengo un auto competitivo en las tres fechas que quedan y espero ganar otra carrera, y que sea sin el auto de seguridad, jaja.
-Más allá del WTCC, corriste una carrera de invitado del príncipe de Suecia. ¿Cómo fue eso?
-El príncipe compite en el GT sueco y en el torneo hay tres o cuatro fechas con pilotos invitados. Él corrió una con cada integrante del equipo Volvo.
-¿Y como piloto es buen príncipe?
-No te creas, ja. Anda bien, no es malo. Está a 1s5 nuestro y eso es muy bueno. Y hablo en clasificación porque en carrera está más cerca. Fue una experiencia muy linda porque conocí al rey de Suecia, muchas cosas que jamás imaginé. Es gente muy humilde y tranquila. Nadie los molesta, ni fotos le piden.
El tren para Gotemburgo está a punto de salir. La charla con Girolami se termina. En los próximos días se sabrá si su excursión europea tiene continuidad en el 2018.

FOTO: Prensa WTCC

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