Salvador Werner, de apenas tres meses, estaba en brazos de un integrante del equipo de Mariano. Rafaela es la primera carrera del más pequeño de la familia Werner. "Lo iba a llevar a los 200 Kilómetros, pero el jueves se despertó con moco, así que lo dejé", le cuenta el piloto de Ford a VyA Libre. El sábado a la tarde, después de la clasificación, Werner se fue a Paraná a buscar a su mujer, Micaela, y al gurrumín. "Son 120 kilómetros, estamos cerquita", contó el entrerriano. Y por ahí andaba, de brazo en brazo, con los oídos tapados. Claro que buscaron un momento sin actividad en pista para llevarlo al box. Cuando los autos giran, Micaela lo lleva a la casilla.
Pasada la foto familiar para VyA Libre, la consulta a Werner fue por la sanción que finalmente terminará de cumplir en Rafaela. Tras aquel toque a Matías Rossi de La Plata, en plena definición por el título, el paranaense fue suspendido por seis carreras y, una vez cumplidas, debió largar último en las siguientes cuatro carreras con series. Todo se termina este fin de semana. "Al fin, no aguantaba más. La verdad es que se me hizo más larga esta parte de la sanción que las seis carreras parado", confesó Werner.
El objetivo de entrar en la Copa de Oro como uno de los tres de último minuto está cada vez más lejos. "Es muy difícil. Para colmo Spataro anda adelante y Moriatis también. La única que me queda es ganar en La Pampa y Comodoro y sentarme a esperar y hacer cuentas. Pero ni pienso en el campeonato, la verdad. Sí quiero lograr una victoria más antes de fin de año y tener el número más bajo posible. Sé que serán dos dígitos, pero prefiero el 1 adelante que el 2", explicó Werner, mientras Micaela se llevaba a Salvador para cambiarlo.
FOTO: Colorín Colorado

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