Para pasar la tarde


Alguna actividad extra a la carrera era necesario tener durante los 1.000 Kilómetros de Buenos Aires. Difícil mantenerse sentadito en la tribuna, bajo un sol que apretó lindo durante el mediodía y principio de la tarde, sin moverse. El ir y venir de la gente hacia la zona de atrás de las tribunas generales no tenía freno. ¿Qué había para hacer?
Bueno, un parque de diversiones como el que hay en las 500 Millas de Daytona no. Pero sí actividades que propusieron las empresas que apoyan a pilotos y a la categoría. Así, en el espacio de Kärcher los chicos se podían divertir con un juego. También encontrarse con una interesante oferta gastronómica en los food trucks, esos que andan de gira por la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires durante los fines de semana. Entre estos simpáticos camioncitos estaba el de CBSé, empresa que patrocina a Carlos Okulovich y que desde abril visita algunas carreras del TC ofreciendo la posibilidad de comprar yerba y equipos de mate, además de juegos. También había un gran espacio de Corven, con bandera gigante incluida.


Y antes de la largada, hubo desfile de autos históricos, aviones de la Fuerza Aérea sobrevolando el Autódromo, un paracaidista portando una enorme bandera argentina y muchos fuegos artificiales.


Todo sirvió para sobrellevar las horas de carrera en la parte media, especialmente, momento en el que la gente deambulaba por los boxes o se sentaba en la tribuna a ver pasar los autos.  


FOTOS: Colorín Colorado

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