Nafta adulterada

Los dimes y diretes que desató el consumo de combustible de Juan Manuel Silva en su triunfo en los 1000 Kilómetros se extendieron hasta la carrera de Termas de Río Hondo. Nadie, el menos en off claro, le cree que puede haber gastado un promedio de 2,5 litros. En el medio surgió otro tema. Los tanques no cargan 100 litros, como se dijo en Buenos Aires. Es que se estiran dentro de la cobertura de metal que los contiene y, según algunos técnicos, pueden llegar a cargar 115 litros. "No supera los 104", aseguró un corredor. Como sea, algo raro hubo.
"El auto de Silva tenía un reservorio de 20 litros arriba del tanque. Así llevaba 20 litros más. Ellos lo explicaron como un respiradero o venteo. Eso lo pensamos todos, pero ellos solos lo hicieron porque todos entendimos que el que lo hacía estaba afuera", le contó un técnico a VyA Libre. "Se mandaron una pijeada y les salió. El tanque estaba en reglamento", agregó el preparador. "Habrá que ver a futuro si el sirvió o no haber hecho esto", disparó un ex campeón.
Otro piloto, dueño de equipo también, fue por otro lado. "Era más alto el tanque de Silva. El tema es que hasta esta carrera no estaba regulada la altura de la caja del tanque. Sí el ancho y el largo". Una fuente dentro de la ACTC confirmó esto y aseguró que desde la cita termense también se reguló la altura de la caja. "Es simple, si vos metés una cámara de pelota número tres en una número cinco, la cámara se va a estirar adentro. Bueno, acá es lo mismo. El tanque, que es como una goma, se estira adentro de una caja más grande", lanzó otro piloto con mucha experiencia en el lomo. 
Según el runrún que recorre los boxes de Termas, el auto de Silva no pasó la revisión técnica en Buenos Aires. "Estuvo diez minutos excluido. Los mecánicos del equipo del Pato estaban con cara larga. De repente, a los diez minutos, entraron Catalán Magni y Silva a la técnica cagándose de risa y resulta que estaba todo ok". Alejandro Iuliano, encargado del departamento técnico de la entidad, aseguró que el tanque de Silva no tenía nada para pensar en una exclusión. "¡Y si además de Silva había otros diez con el auto medio raro? ¿Y si eran 20?", tiró al aire alguien con camisa blanca y el logo de la ACTC en el pecho. ¿La entidad habrá optado por cuidar a la categoría de la mancha que hubiese significado terminar su carrera del festejo de los 80 años con una exclusión? "No tengas la menor duda", dijo un corredor de esos que está acostumbrado a pelear arriba. 
Las dudas crecen con algunos movimientos que hizo la ACTC en Termas. Primero, reforzar el reglamento en la medida de los tanques, algo que aseguraron varios técnicos. Y después, el anexo al reglamento de la carrera santiagueña. Todos los autos deberán ir a parque cerrado con el tanque vació y allí la técnica será la encargada de cargarles 100 litros a cada auto.  Además, será la técnica la que llene los bidones y todos deberán echar 40 litros en la detención, que se podrá realizar a partir de la vuelta 21. Por algo tanto movimiento, ¿no? 
"¿Sabés qué pasa? A mí me da bronca que me gane alguien que sabemos que hizo algo malo. Pero peor es lo que hizo después el Pato. Nos tomó a todos por boludos cuando dijo que dosificaba el acelerador y que así cuidó la nafta. O que nos va a dar el secreto cuando se retire. Agachá la cabeza y listo. Pero para colmo nos moja lo oreja y resulta que somos 44 boludos y él es el único que sabe", tiró, enojado, un piloto.

FOTO: Colorín Colorado

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