El Pato festejó por 1.000

Juan Manuel Silva parece predestinado a ganar esas carreras súper especiales que organiza el Turismo Carretera. El Pato venció en la carrera 1.000 de la historia de la categoría, que se disputó el 5/10/1993 en Paraná. Y no se conformó con eso: también se quedó con los 1.000 Kilómetros de Buenos Aires, competencia que cerró los festejos por los 80 años de historia de la máxima categoría nacional. Claro que al borde de cumplir 45 años, el chaqueño se toma las cosas con calma, aunque eso no le impide tener bien en claro el tamaño de triunfo que consiguió en el Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires ante, según la versión oficial de la ACTC, 67.000 personas.
“¿Si es mi victoria más importante? Es de las que más van a trascender por todo el marco que envolvió a esta competencia. Estoy feliz y la voy a festejar como loco. Pero siempre digo que el triunfo más importantes es el que te hace crecer. Siempre digo que para mí el título más importante de mi carrera fue el de la Fórmula Renault porque eso me permitió llegar al TC 2000. Y ser campeón del TC 2000 me abrió la puerta para corre en TC. Se vivió una gran fiesta en el Autódromo y nunca vi un marco así. En estos días, que se hablaba de los 80 años, a mí se me recordó no por el título que gané en el 2005 sino por haber ganado la carrera 1.000. Tal vez cuando se festejen los 90 años se me recuerde por haber triunfado en los 1.000 Kilómetros”, dijo el Pato.

Silva vivió un momento de mucha zozobra en el arranque nomás. Fue al cierre de la primera vuelta cuando chocó con Gastón Mazzacane y cayó al último lugar. Desde ahí, Silva estableció un ritmo muy tranquilo, cuidando el auto y evitando consumir mucho combustible. A medida que avanzó esta carrera de cinco horas y media, el piloto de Ford fue avanzando hasta llegar a lo más alto. “Al cierre de la primera vuelta me chocan en un lugar que no se podía creer. No entendía nada. Pero igual nunca perdí la visión de la carrera que era de seis horas. Y también felicito a Juan Tomás Catalán Magni que hizo el trabajo que tenía que hacer. El viernes le dije que no se fijara en los tiempos ni se comparara con los otros invitados, que lo importante era el domingo. Y en carrera, durante algunos momentos preguntaba por el puesto y el ritmo, pero en el equipo se le dijo qué tenía que hacer y lo hizo perfecto”, explicó el ganador, que con su éxito subió hasta el tercer puesto en la tabla y tiene casi asegurado su boleto a la Copa de Oro.

FOTOS: Colorín Colorado

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